Heladas y muerte en Antabamba, el fenómeno del niño y el abandono de las comunidades alpaqueras de Apurímac

Informa Entornos por el Buen Vivir - Asociación Andino Amazónica
Este martes 18 de agosto la Asociación Andino Amazónica Entornos por el Buen Vivir, de la mano de su técnico de campo en Antabamba, Luis Enrique Ramos Palomino, presentó ante la asamblea del Comité de Gestión Regional Agrario de Apurímac (CGRA), una petición de emergencia para la construcción de cobertizos calientes -que protejan a los camélidos sudamericanos en las zonas altoandinas- de los efectos de las heladas atípicas y desmedidas por efectos del Fenómeno El Niño (FEN) y la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) Aníbal. Esta es una masa de aire frío que quedó “aislada” en la parte alta de la atmósfera y que al entrar en contacto con aire cálido y húmedo desencadenó lluvias intensas, tormentas y vientos fuertes. A 4000 metros sobre el nivel del mar las nevadas aumentaron afectando a las comunidades alpaqueras. En contexto de Cambio Climático los fenómenos ambientales se hacen más intensos. Esta combinación de eventos causa estragos en las comunidades campesinas alpaqueras y afecta a sus animalitos, muchos de los cuáles mueren por las condiciones de frío extremo. Estas muertes, sin embargo, podrían ser prevenidas.

Los reportes de las zonas altoandinas de Antabamba no son alentadoras, la cruda imagen compartida al inicio de esta nota nos revela a dos alpacas muertas sobre la nieve, su criador junto a ellas y el resto del rebaño sin protección detrás. Además se han ocasionado daños a los medios de vida de la población del distrito de Huaquirca afectando principalmente a los camélidos sudamericanos en las comunidades de Yanaccollpa, Sinaya y Occocco. Si bien los efectos más dramáticos se manifiestan en la muerte de animales, las condiciones de vida de las personas en las alturas son muy duras, mucho más de lo que podría imaginarse. Vivir en la región con la segunda mina de cobre más grande del Perú (viviendas sin calefacción, a veces sin agua potable y sin comunicación, entre otros problemas), genera en diversos casos que se abandone la crianza de alpacas, cuya fibra contradictoriamente, se utiliza en uno de los mercados de confecciones de mayor lujo en el mundo. Las desigualdades en este caso son dolorosas, injustas e inaceptables.
Nuestra institución promueve los territorios vivos de Apurímac, lo que incluye no solamente a los animales y plantas que existen en estos, sino principalmente a las personas que sostienen la vida. Vemos con dolor y preocupación a familias enteras afectadas por la inclemencia del frío en las zonas altoandinas donde los impactos son más tempranos, acelerados y severos debido al cambio climático global. Estos impactos no llegan por sorpresa, y más bien han tenido un presupuesto estatal reservado para su prevención, el cual, lamentablemente, no se ha ejecutado oportunamente. Es así que desde el mes de mayo del presente año ya se venía reportando desde Antabamba la crecida de la nieve y la afectación a los camélidos sudamericanos y las comunidades que las cuidan y preservan.

El planteamiento frente a la instancia de coordinación regional (CGRA) por parte de Entornos por el Buen Vivir es la creación e instalación de una Comisión de Trabajo Multisectorial por EMERGENCIA con capacidad resolutiva y de incidencia, frente a las afectaciones del Cambio Climático, el Fenómeno del Niño y la DANA – ANIBAL, en los Territorios Alpaqueros y Zonas Altoandinas de la Región Apurímac. Además, como institución de la sociedad civil hacemos un llamado al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) y al Gobierno Regional de Apurímac (GORE) para que un plan de contingencia sea tomado en cuenta.
Lo cierto es que los programas de gobierno tienen presupuesto, pero han sido ineficientes, y no han llegado a las metas trazadas. Las autoridades y el funcionariado deben servir a las personas, a la ciudadanía, más aún a la más alejada y vulnerabilizada; además deben encontrar formas de llegar a donde el Estado es más necesario para articular los esfuerzos en favor de las organizaciones campesinas y ganaderas, las asociaciones, emprendedores y la sociedad civil.
Es así que a través de la presente nota hacemos un llamado de urgencia a los medios de comunicación regionales, nacionales e internacionales para poner la realidad de las familias criadoras de camélidos sudamericanos en Apurímac en la agenda frente al cambio climático.




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