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Gran encuentro sobre los derechos de agricultores y la soberanía alimentaria en Lima.

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    Comunicaciones
  • 20 dic 2025
  • 3 Min. de lectura

Registro: Miguel Arreátegui Rodriguez - FAO
Registro: Miguel Arreátegui Rodriguez - FAO

Delegados de 155 países llegaron al Perú del 24 al 29 de noviembre para la Undécima Reunión del Órgano Rector (OR-11) del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA). Programa que pertenece a la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).



Aprobado el 29 de junio de 2004 el tratado propulsa la conservación, el uso sostenible así como la distribución justa y equitativa de los recursos fitogenéticos para garantizar una producción de alimentos mundial que pueda alimentar a una población en aumento constante. Además, el acuerdo sobre biodiversidad agrícola y seguridad alimentaria pone el foco en los derechos del agricultor y la soberanía alimentaria así como también hace un llamado a la cooperación internacional. Esto significa el reconocimiento al derecho de los y las agricultoras a reproducir, conservar e intercambiar sus semillas libremente, como resultado de siglos de esfuerzo sostenido por generaciones para lograr las variedades de alimentos que conocemos hoy, y este como patrimonio de la humanidad, no como una mercancía que le pertenezca a una empresa privada.


Los territorios de patrimonio biocultural (TBC), esos que mantienen la unión entre cultura y naturaleza desde el inicio son espacios donde las comunidades campesinas han logrado concertar una forma de sostener la vida sin explotar la tierra en oposición a un modelo económico global que devora territorios, ecosistemas y modos de vida por ambición mercantil. Es el reconocimiento, en nuestra cultura, de la crianza mutua, esa que reconoce que la sociedad cría a su entorno de la misma forma que el entorno cría a la sociedad.


Vital para comprender  la soberanía alimentaria, es entender la capacidad de autodeterminación que tienen los pueblos para decidir sobre el territorio que habitan. Es así que el tratado busca promocionar los derechos de las y los agricultores  y convoca a la protección de los conocimientos tradicionales honrando a generaciones de campesinas, campesinos, agricultores y pueblos indígenas que cuidan los alimentos y su diversidad.



"Fomentar la biodiversidad y la seguridad alimentaria: preservar el patrimonio, cultivar un futuro compartido".

(Lema oficial OR-11) 

Registro: Entornos por el Buen Vivir
Registro: Entornos por el Buen Vivir




Es en el marco de este evento que se presentó una declaración conjunta sobre la conservación in situ y el derecho del agricultor elaborado durante el taller “Escalando territorios de Patrimonio Biocultural (TBC) como Zonas de Agrobiodiversidad (ZABD)” organizado por Asociación Andes, Entornos por el Buen Vivir y el IIED ( International Institute for Environment and Development). 



El evento se llevó a cabo en la localidad de Huarán, en la provincia de Calca, Cusco del 18 al 20 de noviembre y fueron seis los territorios que con un enfoque holístico unificaron una mirada sobre la protección y conservación de los territorios andinos de nuestro país:


1)Parque Cuyo Cuyo, Puno. 2)Parque Chaccrampa, Apurímac 3)Parque Chalaky, Lares. 4)Parque Haquira, Apurímac. 5)Parque Q’eros, Cusco 6)Parque de la Papa,

Pisac.


Comunidad campesina - Parque Haquira. 				Registro: Entornos por el Buen Vivir.
Comunidad campesina - Parque Haquira. Registro: Entornos por el Buen Vivir.

Bajo los ejes de incidencia política, intercambio técnico y apoyo mutuo se puso en agenda:

a) Las políticas públicas y el marco legal, con la presentación de Mirtha Vasquez  en propuestas legales integrales a todos los territorios, del llamado, “corredor minero”. 

b) El rol de la ciencia, la academia y las ONGS. 

c) Derechos del agricultor e incidencia internacional. 

d) El rol de los y las jóvenes.


Todo lo anterior tuvo una mirada de conservación de los conocimientos ancestrales de la mano con la innovación además de impulsar la creación de estatutos formales y fijos en base a las leyes consuetudinarias de cada parque. 


Cabe destacar que ambos eventos hicieron hincapié en los retos que conlleva la adaptación al cambio climático para los territorios de patrimonio biocultural y las comunidades que los habitan y protegen, pensando no solo en su propio futuro, si no en el de toda la humanidad.


*Conoce más del TIRFFA aquí

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